Imagínese que su corazón pudiera enviarle señales antes de que algo grave ocurriera.
Lo cierto es que, muchas veces, lo hace. El problema es que esas señales no siempre son perceptibles sin la ayuda adecuada. Las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en el mundo, pero también son, en muchos casos, prevenibles. La clave está en detectarlas a tiempo.